La Madre Patrocinio Fernández, religiosa de la Congregación Santo Domingo, inspirada por el Espíritu Santo y movida por la devoción que sentía por Santa Rosa de Lima, patrona de América, propone a las religiosas proyectar la Misión Evangelizadora en tierras latinoamericanas.Es por ello que, confiadas en la providencia de Dios, las religiosas de nuestra congregación se aventuran a este llamado especial de ir a tierras lejanas a llevar el Evangelio por medio de la Educación Cristiana. Este proyecto evangelizador nace con la llegada de seis religiosas dominicas, procedentes de Granada (España) en el vapor "Buenos Aires", y llegan a Venezuela el 10 de noviembre de 1923, son ellas: Sor Corazón de María Jiménez, Sor Victoria Caro, Sor Pilar Bermúdez, Sor Josefina Maqueda, Sor Concepción Hitos, Sor Gracia Sánchez.

En una casa ubicada en las esquinas de Camejo y Colón parroquia Santa Rosalía, en Caracas, se funda nuestro Colegio, con tan sólo 18 alumnas quienes inician sus clases el 7 de enero de 1924. En ese primer año llegarían a ser 100 niñas internas, que con el aporte de sus padres y un subsidio del estado venezolano se logra consolidar su educación y manutención. Es el inicio humilde y sencillo del colegio Santa Rosa de Lima, que más tarde se convertiría en la obra educativa más grande de la Congregación. “Todo lo grande suele tener siempre humildes principios” (El Mensajero, diciembre de 1947).
En una casa ubicada en las esquinas de Camejo y Colón parroquia Santa Rosalía, en Caracas, se funda nuestro Colegio, con tan sólo 18 alumnas quienes inician sus clases el 7 de enero de 1924. En ese primer año llegarían a ser 100 niñas internas, que con el aporte de sus padres y un subsidio del estado venezolano se logra consolidar su educación y manutención. Es el inicio humilde y sencillo del colegio Santa Rosa de Lima, que más tarde se convertiría en la obra educativa más grande de la Congregación. “Todo lo grande suele tener siempre humildes principios” (El Mensajero, diciembre de 1947).
Antes de llegar al tercer año de iniciados los cursos, un incendio en una ferretería contigua alcanzó las instalaciones del colegio, teniendo como consecuencia la muerte de dos religiosas, Sor María Maqueda y Sor Concepción Hitos, acto de entrega que conquista rápidamente el corazón de los caraqueños. El 17 de septiembre de 1930, se inauguró la nueva sede, ubicada en Parque Carabobo, donde comienzan de nuevo a entretejer sus sueños. Siendo que en 1952 las religiosas enfrentan un nuevo reto, se expropia el colegio y empiezan a construir una nueva sede en Las Mercedes, cuyo proyecto estuvo a cargo del arquitecto Valentín Beato Téllez (1916-1992), bajo la supervisión del Ingeniero Héctor Alcalá Vázquez. Luego de dos años de construcción 1954 se concluye la nueva sede del Colegio Santa Rosa de Lima, en Baruta-Miranda.

Esta casa de estudios, santuario de ciencia y saber, mantiene sus puertas abiertas por más de cien años, formando personalidades cristianas, al estilo de nuestra fundadora, la Madre Teresa Titos Garzón, quien promovió una Educación Integral, desde la trilogía: cabeza, corazón y manos, unida a una esmerada educación en la fe.